¿Necesitas algo de inspiración para vestir a tus peques con algo acorde con la temporada y que además pegue a la perfección con el resto de su ropa? No busques más. El minimalismo en blanco y negro es perfecto por su sencillez, además de ofrecerte siempre una opción elegante y de última tendencia.

Me encanta el color negro: es tan seductor y versátil… Queda impresionante y desprende mucha fuerza cuando se conjunta con tonalidades en contraste, mientras que ofrece un talante más sutil combinado con colores oscuros a juego. De hecho, es lo que suelo llevar yo en mi día a día, incluso en Navidad, en cumpleaños y en mis vacaciones a paraísos de 33 ºC, así que el hecho de acabar vistiendo a mis hijos con una gama de tonos negros, blancos, rosas claros y grises, casi inconscientemente, me pareció algo de lo más natural.

¿Por qué las niñas tienen que vestir de rosa, en tonos pastel y con volantes y los niños con sudaderas adornadas con imágenes de superhéroes y camiones? La tendencia de la ropa en blanco y negro que hemos podido observar en las pasarelas en los últimos años se ha hecho un hueco en la ropa infantil ¡y me encanta! Además de atraerme por su estética pulcra, gráfica y minimalista, quiero que mis dos hijos experimenten y encuentren sus propias zonas de confort en relación al género sin que las normas dicotómicas y estereotipos preconcebidos de la sociedad los afecten. Vestir a Tallis con colores neutros me hace sentir que le estoy ofreciendo un lienzo en blanco para desarrollar su propio estilo, gusto e intereses.